He leído y oído, cientos y cientos de veces, que el dolor más grande que experimenta el ALMA, es el dolor indescriptible que siente una madre por la pérdida de un hijo. Eso es así porque ningún ser humano que no tenga la condición de ser madre, puede amar más y mejor a sus hijos que ella misma. Nadie absolutamente nadie nos quiere como ella.

Publicado en Opiniones